Preguntas mas frecuentes

La sepsis es una condición de riesgo de vida que surge como respuesta del cuerpo a una infección, dañando los principales tejidos y órganos. En vez de una infección local causar una inflamación local, lo que sería una respuesta apropiada a una infección, tenemos una respuesta inflamatoria sistémica a la infección. La sepsis es la principal causa de muerte por infección en todo el mundo, a pesar de los avances de la medicina moderna, como vacunas, antibióticos y cuidados intensivos. Millones de personas alrededor del mundo mueren de sepsis todos los años.

Esta respuesta inflamatoria puede llevar a alteraciones circulatorias como por ejemplo la caída de la presión arterial y deshidratación. Esto puede comprometer la capacidad del sistema circulatorio de suministrar adecuadamente oxígeno y otros suplementos para los tejidos. Tal comprometimiento puede resultar en las disfunciones de los órganos, como pulmón, corazón, riñones y cerebro. Puede también llevar a choque, falencia de múltiples órganos y, consecuentemente, la muerte, principalmente si no fuera reconocida y tratada precozmente.

La sepsis no es discutida frecuentemente. Escuchamos acerca de personas que mueren de infecciones, pero muchas veces en realidad, tales infecciones se refieren a la sepsis. Aun hoy, si alguien muere de sepsis por neumonía, la causa de la muerte está clasificada como neumonía. Si alguien muere de septicemia después de haber sido gravemente quemado, la causa de la muerte es “complicaciones debido a las quemaduras”. La causa del problema, esta es una de nuestras mayores preocupaciones. Aumentar la concientización sobre la sepsis es uno de nuestros principales objetivos.

Cualquier infección, sea comunitaria o adquirida en hospitales, puede llevar a esa respuesta inflamatoria exacerbada y a la disfunción orgánica. Los focos involucrados con mayor frecuencia son los pulmones, las infecciones intra-abdominales y del tracto urinario. Otras causas comunes son endocarditis, meningitis, tejidos/partes suaves, artritis y heridas quirúrgicas. Con relación a los agentes, la sepsis puede ser causada por bacterias, tanto gram-positivas como gram-negativas, hongos y virus.

Los neumococos están entre las causas más comunes de la sepsis. Los neumococos y la neumonía son los agentes patogénicos más comunes.

En la mayoría de las veces, son los médicos de las unidades de cuidados intensivos que tratan la sepsis, porque es el lugar donde los pacientes normalmente se encuentran cuando están graves. En realidad, cualquier medico puede tratar la sepsis, desde que el medico de un escenario y practica familiar, como aquellos de la sala de emergencia de la unidad de cuidados intensivos.

Todas las personas pueden tener sepsis, aunque sean saludables. Sin embargo, aquellos con diabetes, cáncer, infección por el VIH, tratados previamente con quimioterapia, usuarios de corticoesteroides o aquellos que presentan cualquier forma de inmunosupresión, como recien nacidos prematuros y adultos mayores, son los mas susceptibles a formas mas graves de infección.

Normalmente, los primeros síntomas son aquellos asociados con una fuente de infección, como tos debido a neumonía o dolor abdominal si el foco fuese una apendicitis. Puede haber síntomas como fiebre, aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria.

Todos deben estar conscientes de los principales síntomas clínicos que indican un agravamiento de la infección. Falta de aire, reducción de la producción urinaria, mareo o alteración del estado mental con confusión, agitación o somnolencia pueden ser marcadores de disfunciones orgánicas.

Los pacientes deben buscar ayuda médica. Con relación a los resultados de laboratorio, la sepsis frecuentemente tiende a coincidir con elevación del conteo de glóbulos blancos. Pero, en una fase altamente aguda, especialmente en pacientes inmunodeprimidos, también puede haber una disminución en el conteo de células blancas sanguinas. En la mayoría de los casos, indicadores de inflamación como la proteica C reactiva y procalcitnina están elevados. Pero puede haber muchas otras causas que conducen al aumento de la proteína C reactiva. Evaluaciones de la procalcitonina son más confiables, pues permiten que los médicos diferencien mejor entre causas infecciosas y no infecciosas de inflamación.

No siempre. Apenas cerca de 20-30% de los pacientes sépticos presentan escalofríos, y en algunos casos la sepsis grave puede progresar sin tener aumento en la temperatura corporal. En pacientes con el sistema inmunológico gravemente comprometido, la temperatura del cuerpo puede caer debajo de lo normal.

En la mayoría de los casos, sí. Pero si la sepsis fuese causada por un cuerpo extraño como una piedra en el riñón o una hernia intestinal, entonces los antibióticos no son suficientes. En estos casos, el foco de la sepsis o el cuerpo extraño tiene que ser removido quirúrgicamente.

Las primeras horas de tratamiento son las más importantes. Los pacientes deben recibir terapia con antibióticos adecuada lo más rápido posible. Cultivos de sangre, y también otros cultivos de locales bajo sospecha de infección, deben ser colectados en una tentativa de detectar el agente que causa la enfermedad. Los pacientes deben tener sus niveles de lactato sanguíneo evaluados, ya que este es un marcador de disfunción en el sistema circulatorio. Aquellos con señales de gravedad con hipotensión y altos niveles de lactato sanguíneo, también deben recibir líquidos. Dependiendo de la gravedad de la disfunción orgánica, tales pacientes deben ser tratados en unidades de cuidados intensivos.

Lamentablemente hay cada vez más agentes infecciosos que son resistentes hasta a los antibióticos de última instancia. La única posibilidad que resta es la línea de cuidados intensivos: medidas que posibiliten la manutención de las funciones orgánicas, esperando que el sistema inmunológico del propio cuerpo sea suficiente para evitar que los patógenos se propaguen aún más. Pero muchos de esos pacientes no pueden ser ayudados.

Es cierto que pacientes que reciben medicamentos que debilitan el sistema inmunológico, como la cortisona, son más susceptibles a infecciones como la sepsis. Por esa razón, los pacientes y los médicos deben estar atentos a los síntomas iniciales de la sepsis.

La sepsis ocurre normalmente en relación directa con una infección aguda. Sin embargo, también hay inflamaciones crónicas, por ejemplo la endocarditis, una infección de la vesícula biliar, u osteomielitis, que pueden llevar a episodios sépticos. La sepsis no puede ocurrir después de la recuperación de la neumonía, a menos que un nuevo caso de neumonía se desarrolle.

Usted puede prevenir la sepsis, previniendo la infección. No existen vacunas para prevenir la sepsis, pero existen vacunas disponibles para determinados agentes patológicos, tales como neumococos. Especialmente, para niños pequeños, personas con más de 65 años y los pacientes que no tienen bazo deben, definitivamente, ser vacunados, pues ellos son particularmente susceptibles al neumococo. Esto incluye tanto a las personas que nacieron sin el bazo, como a las personas que lo perdieron debido a una lesión, cirugía o quimioterapia agresiva. Es posible prevenir infección también manteniendo un estilo de vida saludable, con alimentos nutritivos, ejercicio físico y descanso. Lave las manos con frecuencia. Busque ayuda médica si la enfermedad no presenta mejora o sí empeora. Otra estrategia de prevención es la reducción de la infección hospitalaria adquirida ya que es responsable por una parte significativa de casos de sepsis.

También es posible impedir la sepsis, después de un episodio de infección, atreves de un tratamiento adecuado de cualquier infección grave. Esto significa que:

• Se deben tomar antibióticos como esta prescrito
• Completar todo el curso de antibióticos
• No tomar antibióticos si no necesita, para reducir los chances de desarrollar infecciones resistentes a los antibióticos.
• No tomar antibióticos prescritos por otra persona

Las quejas de fatiga después de cualquier enfermedad grave, incluyendo la sepsis, son muy comunes. El cuerpo paso por una grande prueba pues lucho no solo contra una infección sino también lidio con la sepsis, que podría resultar en muerte. Ahora que el cuerpo se recuperó con éxito del peligro inmediato de la sepsis, es preciso descansar, comenzar a recuperar la fuerza y reconstruir las reservas energéticas de su cuerpo.

Si el paciente se mantiene exhausto, puede haber otras cuestiones aun, además de la recuperación de la sepsis. Se debe considerar un check-up con el médico o enfermera para tener certeza que otras partes del cuerpo, como la tiroides, están funcionando correctamente.

Otras sugerencias para ayudar a recuperar la resistencia y la fuerza incluyen garantizar que usted está teniendo una dieta saludable y equilibrada, y que usted se está ejercitando lo suficiente. Hacer ejercicios cuando usted ya está cansado puede no parecer fácil, pero si usted comienza despacio, como con caminadas regulares por el vecindario, usted puede ser capaz de recuperar el vigor. Otra opción puede ser la de ver si existen programas de rehabilitación de salud disponibles para usted. En estos programas, personas cualificadas lo ayudan a elaborar programas de ejercicios simples que ayudan a monitorear su progreso a largo plazo.

Varias personas también tienen problemas, como la pérdida de memoria, dificultad de concentración y de realizar tareas mentales que acostumbran ser fáciles. Parece, sin embargo, que entre más edad usted tiene cuando adquiere la sepsis, mayor es el riesgo de que tenga un problema de memoria más tarde. Normalmente, ellos tendrán su memoria de vuelta.

Ayuda al Instituto de sepsis latinoamericano en la lucha contra la sepsis en Brasil.
Hacer una donación y ayudar a difundir la sepsis en todo el país